
Ilustración: Cecilia H. Molano
“No se puede pensar en el cuerpo porque en el instante que se piensa el cuerpo ya se ha transformado en otro cuerpo. Toda intervención intelectual sobre el cuerpo se reduce a un estudio sobre las mudas del cuerpo, a sus huellas, a sus señales, a sus restos de gloria o de naufragio. El diálogo basado en las palabras es una forma de archivística, los pensamientos se hablan como se hablan dos baúles abiertos. Otra cosa es cuando un ojo, por ejemplo, se encuentra con otro ojo y sus cuerpos inician una conversación en el plano puramente físico: chispas, brillos, parpadeos, ahí sí empieza la verdadera comunicación: Buenos días, ¿hoy que te duele?.”
¡Me duele la belleza!, gritó el ojo izquierdo, y cruzó por él un relámpago de lágrima.
Inédito, inspirado en la obra de Cecilia H. Molano
Diciembre 29th, 2009 at 18:30
“No se puede pensar en el cuerpo” ni con palabras ni con trazos, el cuerpo escapa al titubeo de la mano en la cabeza y tiembla siempre, un poco más allá.
“Un estudio sobre las mudas del cuerpo”, me reconozco, me gusta.. muchas gracias, es un texto precioso…