Ene 25

Ella se espolvoreó los verticilios. Su perigonio cristalino estaba recubierto de nucela. Dos sinérgidas flanqueaban la ovocélula. El cormo forzó la plasmogamia, mediante la intermitente relamida del peonzo. Ante la apertura de las tecas, sintió hasta cuatro megásporas, provocando una fuerte neblina del plasmodio. El gladiolo embarrancó, en lo más cítrico de la apomixis. Zoosporas flageladas recorrieron su esclerocio. Así entró en el balido: ¡Talííiiiiia!.
Glucum, Glucum, Glucum.
Se fecundó la flor.
Ene 18

En las cocinas de los pisos compartidos desaparecen los huevos, el pan, el chocolate y muchas veces desaparece también el último inquilino sin dar explicaciones. De un día a otro pasas a compartir la intimidad con un extraño, es decir, tienes que toparte en albornoz y saliendo de la ducha a alguien a quien solo dirías “buenos días” por la calle. También tienes que verle llorar, escuchar sus peleas de trabajo, enamorarse, desenamorarse, enfermar, cantar, quemar las lentejas y abrirle la puerta si olvidó las llaves. Continuar leyendo »